La importancia del Social Media se define de la forma más sencilla posible: en la actualidad, si eres una empresa o una institución y no estás presente en las redes sociales, no existes

En la actualidad, la importancia de que una empresa o una institución desarrolle una buena estrategia en Social Media se define de la forma más simple posible: si eres una empresa o una institución y no estás presente en las redes sociales, no existes. Suena duro, pero es así de sencillo: los canales de promoción y comunicación han variado y el éxito de tu objetivo, cualquiera que sea, reside en saber adaptarse a las nuevas circunstancias.

No en vano, son muchas las posibilidades que abren las redes sociales a las empresas y a las instituciones. Por un lado, los usuarios generan una importante cantidad de datos que nosotros, como empresas o instituciones, podemos gestionar gracias a estas nuevas herramientas para mejorar nuestra interacción con ellos. Segmentaciones de intereses, gustos, hábitos… El conocimiento que tengamos sobre nuestros clientes aumenta potencialmente nuestra capacidad para ofrecer una experiencia integral y dar valor a nuestra marca. De hecho, gracias al Social Media, las acciones que planteemos como empresa o institución pueden ser más directas, económicas y satisfactorias.

Por otro lado, las empresas y las instituciones tienen que añadir a la tecnología a su plan de futuro porque ese mismo futuro depende en gran media de la citada tecnología. Internet, con las redes sociales como uno de sus elementos vertebradores, nos ha conectado a todo y a todos, y las organizaciones empresariales y los modelos de negocio han variado por completo. O lo que es lo mismo: el Social Media permite a las empresas y a las instituciones posicionarse en este paradigma novedoso en el que la participación y la flexibilidad son determinantes para el alcance del objetivo perseguido.

En concreto, en el caso de las instituciones, el buen uso de las redes sociales parece todavía más imprescindible después de la generalización y la importancia que ha adquirido el concepto de participación ciudadana. En la actualidad, no podemos considerar a los ciudadanos únicamente como receptores del mensaje institucional, sino que ahora son protagonistas del mismo y también actores del debate público, al igual que lo son los políticos. Por ello, la planificación de una estrategia de Social Media es determinante para conocer las demandas y necesidades de los ciudadanos y, de tal modo, poder desarrollar una estrategia comunicativa que satisfaga esas demandas y necesidades.

De hecho, entre otros muchos, podríamos destacar dos aspectos beneficiosos en la estrategia de Social Media para una institución. Primero, las redes sociales sirven para que los organismos públicos acerquen de manera efectiva sus mensajes a los ciudadanos. Segundo, las redes sociales permiten que los propios ciudadanos puedan comunicarse directamente con las instituciones.

Transparencia, conversación, colaboración, viralidad, dirección del mensaje… Los beneficios del Social Media para una empresa o una institución son ilimitados, pero sobre todo podemos resumirlos en dos verbos: conectar y conocer.

O, en un verbo solamente, hablar.

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